obrar por fe, no por vista
Para obrar por la fe. Hay una condición. No significa decir: Creo, sin condiciones. Para que podamos hacerlo debemos tener un arelación segura de Padre e hijo con Dios. ¿No hay confianza entre un padre e hijo que se aman? ¿Ustedes puedeb creer en cualquier cosa? No puede llamarle a cualquiera que pase por la calle como si fuera su esposo. Diría que esta loco. Pero entre el padre y el hijo hay amor y confianza. ¿Cómo podemos amar a Dios? Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha enviado a su único hijo, para que todo aquel que crea en el
pierda mas tenga vida eterna. Debemos aceptar a Jesús para ser hijos
de Dios. Juan 1; 12 dice: Y a todos los que le recibieron, les dio
potestad de ser llamados hijos de Dios. Cuando nacemos como hijos
de Dios, su Espíritu entra en nosotros y le decimos a Dios Abba,
padre, elì nos ama, le amamos a elì , y cuando hay ese amor hay
confianza. Confiamos en nuestros padres. ¿Por queì? Porque entre
nosotros hay amor. Entre los hermanos es igual porque salieron de
un mismo vientre, y hay confianza por ese amor. En la sociedad
tambienì cuando nos amamos, confiamos los unos en los otros. Lo
mismo con el pais. No podemos confiar en un gobierno que cada día
nos roba, nos mata y nos destruye. Pero podemos confiar en un
gobierno del cual vemos por su historia que nos ha amado. Hoy en
día debemos observar muy bien diplomatì icamente, en el sentido de
que si se trata de paises que nos han invadido, robado, matado, y
destruido, nos debemos cuidar. No podemos confiar en nnguna
relación donde no haya amor. Aunque ese tipo de pais nos venga con
una sonrisa y nos muestre amor, son como un lobo vestido de oveja.
Pero si en la historia tenemos gente que ha derramado sangre por
nosostros y se ha sacrificado, esì e es el que nos ama. Podemos creer
en el que nos ha amado este en la condición que este.ì Así como no
se puede confiar en una relaión donde no hay amor, sólo a traves d
ela cruz de Jesús y del amor que tenemos con elì , Dios puede confiar
en nosotros y nsootros en elì . Así como los hijos tienen un padre, si
no hay hijos tampoco hay padre. Debemso creer en Jesús para que
haya una relaciónd e amor entre nsootros y Dios y hay confianza
mutua. Pero aunque creamos en elì tambienì debemos obedecerle y
servirle. Hay consolidar esa relación. Si los hijos aman a sus padres
pero no los obedecen y les ofenden con sus actos a cada momento,
haciendo cosas que les desagradan, aunque les amemos, los sueños
de ese hijo no podranì realizarse. Ninguno podraì confiar en el otro.
Dentro de la relación del amor debe haber obediencia y servicio.
Cuando los hijos y los apdres, los esposos, y las personas confian
entre sí, se obedecen y se escuchan puede realizarse la relación de
la fe. La biblia dice dice que Saúl fue hecho rey de Israel por su
amor a Dios. Pero no lo obedeció. Lo primero que Dios le pidió fue
que castigara alos amalecitas. Cuando Israel salioì de Egipto casi
fueron destruidos por ellos. Por eso le dijo que destruyera a todos
incluso a tods sus vestias. El obedeció pero no cumplió con esa
órden. El los atacó pero dejó vivo a sus reyes, los llevó con elì y a
sus ganados gordos. Desobedeció a Dios. El se escusó. Dijo que
llevaba a los reyes para demostrar su poder y a los animales para
ofrecer sacrificios a Dios. Entonces Samuel le dijo: 1ª de Samuel 15,
22 dice: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y victimas
como a que obedeacas su palabra? Ciertamente obeceder es mejor
que los sacrificios y prestar a tención que las grosuras de los
carneros. La desobediencia corta la relación de amor. Por eso elì fue
desechado. David fue elegido tambienì por Dios como rey y le amó
mucho por su obediencia. Era un hombre conforme al corazón de
Dios. El pastor, inglés y maestro, Simcleo Picos dijo: Sólo en al
obediencia podemos podemos darle el mejor gozo a Dios. Y un pastor
alemán dijo: Sólo los que creen obedecen y sólo en los que obedecen
se puede creer. Yi Macdonal, quien fue poeta inglés, dijo: La
obediencia es la llave de todas las cosas. Sólo esì tos pueden agradar
a Dios y vivir en al fe. Así que para vivir por la fe y no por la vista
no sólo debemos amar a Dios, sino tambienì obedecerlo. Su voluntad
es que le obedezcamos. Song Francis fue alguien que creó un
monasterio y vinieron a elì dos jóvenes que querían ingresar en el
mismo diciendo: Queremos ser monges. En ese momento elì estaba
sembrando en siu patio. Con sus manos temblando les dijo:
Cambienme estas hortalizas. Los dos. Al hacerlo pongan las raices
hacia el cielo y las hortalizas hacia dentro. Yo vendreì por la noche y
vere. ì Y se fue. Uno de ellos dijo: El maestro nos estaì probando. Si
hacemos así las hortalizas moriranì . Así que yo hareì lo contrario. Es
sentido común ¿No? y lo sembró hacia dentro. El otro dijo: Mejor
hagamos su voluntad. Y los sembró hacia el cielo. Uno lo hizo en
forma normal hacia dentro y el otro hacia el cielo. Del revez. De
noche vino Son Francis y dijo al que sembró hacia el cielo: Eres muy
sabio y obediente. Normalmente si se siembra hacia el cielo las
hortalizas mueren. Eres muy listo, sabio y te guias por el sentido
común, así que ve a vivir a otro lado. Y al que sembró hacia el
cielole dijo: Tú eres ridículo y te ves como un tonto, pero como eres
obediente serás mi discípulo. Esta es la historia de elì . Hermanos! es
cierto! No podemos pensar en las cosas de Dios con el sentido
común. La altura de Dios comparado con nosotros es del cielo y la
tierra. La biblia dice: Mis pensamientos son más altos que vuestros
pensamientos y mis caminos son más altos que los vuestros como
están los cielos de la tierra. No podemos medir lso caminos de Dios
con nuestro sentido común. Si Dios lo dice es así y no debemos
contradecirlo. Así que si lo amamos debemos obedecer su palabra. Si
recibimos su palabra debemos vivir por ella. Los pensamientos sin la
palabra no sirven. Romanos 10:17 dice: Así que la fe e spor el oir y
el oir por la palabra de Dios. Para creer en Dios debemos recibir la
palabra y saber su voluntad. ¿Quienì soy yo? Para saber debo mirar la
cruz. ¿Sabemos que Jesús es la palabra de Dios hecho carne?
Podemos saber quienes somos a travesì de la cruz de Jesús donde
derramó su sangre, fue encarnecido, sepultado y resucitó al tercer
día. ¿Cómo nos vemos cuando lo miramos a elì ? Podemos saber que
somos justos gracias al perdón de nuestros pecados recibido mediante
esa cruz. Podemos descubrir que a través de elì fuimos liberados del
mundo y del diablo, que fuimos santificados y llenos del Espíritu
Santo. Gracias a elì somos sanos y recibimos sanidad. Por sus llagas
hemso sido curados. Tambienì podemos ver que a travesì de elì y sus
sufrimientos en la cruz fuimos libertados de oda maldición y
recibimos las bendiciones de Abraham, y al verle a elì vemos que
somos personas bendecidas. Como elì murió y resucitó en neustro
lugar al verle, vemos que tenemos vida eterna y que estamos
sentados con elì en los lugares celestiales a la diestra de Dios.
Cuando encontramos a Jesús a través de la palabra podemos saber
quienes somos. Podemos saber que por primera vez nos va bien en
todo, tenemos salud y prosperamos en todo como prospera nuestra
alma. ¿Quienì soy yo? Alquien que no vive en la esfera natural del
mundo, sin fracasos, ni desiluciones, sin pecados, maldiciones ni
somos abandonados sin esperanzas. Para saber quienes somos
debemso conocer la palabra de Dios. Hoy en día hay muchos que
creen en Dios sin saber quienes son. Vienen y van sin saber cualì es
en realidad su identidad en Cristo. Todo el que estaì en Cristo neusva
criatura es Las cosas viejas pasaron he aqui todas son hechas
nuevas. Somos algo nuevo. Y sólo podemos saberlo cuando vemos la
cruz y debemos vivir como tal. Podemos conocer nuestra nueva
identidad e imágen y vivir en ella. El famoso pastor Mudi por su obra
de avivamiento dijo: Oreì para tener fe. Y espereì que la fe cayera del
cielo. Pero como no venía. Un día vi en Romanos 10:17: La fe viene
por el oir y el oir por la palabra de Dios. Cuando leí la palabra me di
cuenta lo tonto que era al tener cerrada la palabra y pedir fe. Me di
cuenta de que cuando la leo crece mi fe. Pero qué es lo que tenemos
que creer? Sin la palabra no hay fe. Un día oí una broma: Un padre
y su hijo fueron a nadar, el padre entró primero y dijo: Ah queì
fesco! entra tú tambien
ì ! Al entrar su hijo dijo: Ah queì caliente! Nohay tonto que crea a otro tonto. El padre era ese tonto. Como su
padre le dijo que estaba fresco creyó. No podemos creer en las
palabras del mundo. Pero sí en Dios. Aunque se cambien los cielos y
la tierra. Si le amamos y obedecemos, podemos creer en su palabra
y vivir por ella. Su palabra es la roca de la victoria. Además para
poder vivir por la fe, debemos ser guiados por el Espíritu Santo. Por
Ahora, muchos dicen que es la ep
ì oca del instructor electrónico.EE.UU y Japón lo usan desde hace mucho gracias a conección vía
satélite artificial; y est
ì e les indica la dirección. Al apretar el botónsituación el mismo undica si ir a izquierda, derecha, doblar o
continuar derecho. Y así se llega a destino. Si lo instalamos y
marcamos el número de casa, aparece el mapa de la ciudad, y una
flecha que guía. Pero es muy interesante. Si dice derecho a 300
metros y la persona dobla a la derecha, esta se enfada y termina de
guiar. Dice: Debe seguir mis instrucciones y no la suya, para que
ì levoy a guiar? Hermanos! el Espíritu Santo es igual. El nos guía cuando
le obedecemos si no deja de hacerlo. En el mundo nosotros
persivimos por los ojos, los oidos, y el corazón, pero las cosas de
Dios deben hacerse por el Espíritu Santo. El es vuestro ojo. Vuestro
oido, y su corazón que les hace persivir. Sin el
ì no podemos sabernada. La palabra dice que cosas que ojos no vió, ni oidos oyó son las
cosas que Dios preparaó para los que le aman. Y el
ì nos muestratodas esas cosas. Así que debemso recibirle, reconocerle y depender
de el
ì . Jesús dijo que no nos dejaría huerfanos y que mandaría alEspíritu Santo. Dijo que el
ì estaría con nosotros y dentro de nsootros.El esta
ì aqui ahora. Dentro nuestro. Si lo reconocemos en neustrasvidas, y dependemos de el
ì , se convierte en nuestros ojos, nuestrosoidos y en nuestro corazón. Juan 16;13 dice: Pero cuando venga el
Espíritu de verdad, el
ì os guiaraì a toda verdad, porque no hablaraì desu propia cuenta, sino de todo lo que oyere, y os hara
ì saber lascosas que habran
ì de venir. Así que si amamos a Dios, leobedecemos, y nos paramos en su palabra, luego nos queda conseguir
la guía de su Espíritu Santo. El nos dira
ì hacia dónde ir.
espera la tercera entrega.....